Somos los diseñadores de tu reforma, nuestro trabajo consiste en crear la visión, diseño conceptual, la planificación y la supervisión técnica del proyecto, evitando errores comunes y sobrecostes que surgen cuando se trabaja sin un proyecto claro ni bien definido.
Nuestro trabajo es crear el ‘qué’ y el ‘cómo’ desde el papel, mientras que el constructor se encarga de convertir ese proyecto en realidad con sus manos. Nos encargamos del proyecto de diseño de tu reforma desde «la idea» inicial, la distribución de los espacios, el diseño de las instalaciones (eléctrica, fontanería, etc.), la selección de materiales y, a menudo, la elaboración de presupuestos.
Esto quiere decir que no nos encargamos de poner ladrillos, pintar, o instalar los materiales, esa es la labor del constructor o equipo de ejecución que puedes elegir tú mismo. Si no tienes constructor, no te preocupes, nosotros podemos presentarte a nuestros constructores de confianza.

Una de las causas más comunes de sobrecostes y retrasos en la entrega de la reforma que nos solemos encontrar, es la falta de planificación, presupuesto y proyecto de diseño detallado. Normalmente descubrimos situaciones en las que se prioriza la estética ante la practicidad, dejando a un lado aspectos clave como la distribución de los espacios y sus instalaciones subestimando los costes reales de estos trabajos que pueden llegar a retrasar o incluso parar la reforma.
Algunos de los errores más frecuentes que se dan en las reformas es restar atención a la calidad de los materiales y la correcta ejecución de las instalaciones. Intentar hacer la reforma por cuenta propia o contratar a personal poco cualificado puede llevarnos a trabajos de baja calidad y problemas técnicos Elegir materiales baratos pero poco duraderos o inadecuados para su uso puede salir caro a largo plazo y tomar decisiones importantes de diseño una vez iniciada la obra puede obligar a rehacer fases enteras.
Los detalles no son el proyecto, son los que hacen que el proyecto sea perfecto
(La Fabriquilla)