
Hola, soy Virginia. Tras 25 años entre planos y obras, La Fabriquilla es mi proyecto más personal de diseño, gestión de espacios y consultoría.
Mi historia con los espacios empezó en 1999. Por aquel entonces, mi mundo eran los sistemas de climatización; pasaba las horas calculando cargas térmicas y volcando planos en AutoCAD. Aprendí a entender cómo respira una casa y la importancia de que toda la ingeniería interna funcione en perfecto equilibrio.
Esa etapa me enseñó que la verdadera belleza de un hogar comienza en su interior: en aquello que no se ve, pero que nos hace sentir bien.
Apenas un par de años después, mi curiosidad me sacó del estudio: empecé a visitar las obras para asegurar que la ejecución real cumplía con los exigentes estándares de calidad de las instalaciones que diseñaba.
A partir de ahí, mi camino se ligó definitivamente a la coordinación de reformas. Llevo más de veinte años gestionando proyectos directamente en la obra, coordinando gremios y resolviendo cada detalle sobre el terreno. Fue el tiempo donde comprendí que cada plano es, en realidad, el sueño de una persona.

Con toda esa experiencia técnica, en 2014 decidí dar el paso y fundar La Fabriquilla. Sentía la necesidad de crear un estudio centrado en el diseño de autor y la consultoría, donde el rigor de los planos se uniera a la atención absoluta a lo que de verdad se necesita en el día a día.
Aquí diseño pensando en el detalle, la practicidad y tu bienestar, coordinando todo el proceso con calma para transformar tus espacios. Especialmente la cocina, ese núcleo de la casa donde la funcionalidad debe ser tan impecable como su estética.